viernes, 24 de marzo de 2017

-10- LOS TERRIGENAS, una especie superior.-




                                           


                                                               -10 -

                     LOS TERRIGENAS, 
                           una especie superior 
 





   Eramos un grupo de  jóvenes, interesados en la investigación arqueológica, con la que pretendíamos el estudio de las diversas especies de La Tierra,  que podría llevarnos  a conocer mejor nuestra estirpe.      
  El hallazgo, por unos expedicionarios británicos,  de una extraña criatura congelada,  en buen estado de conservación, nos había entusiasmado.
  Habíamos decidido estudiar el tema, realizando personalmente las excavaciones que fueran necesarias, para tratar de desentrañar los  misterios de la evolución.
 Hasta ahora, los mayores hallazgos de restos fosilizados, se habían obtenido en zonas templadas o calientes, del continente africano, algunos en Asia y últimamente se habían hecho importantes descubrimientos en América.
  Por eso pudiera parecer extraño que hubiésemos decidido dirigirnos  hacia unas cumbres heladas; pero el hallazgo de los exploradores ingleses nos animo a iniciar  las primeras  investigaciones, sobre nuestros orígenes, en lugares inhóspitos, hoy prácticamente deshabitados, cubiertos por nieves perpetuas.
 No contábamos con medios y veíamos difícil lograr implicar a  personalidades de prestigio.
 Seriamos nosotros mismos, los que realizaríamos el esfuerzo de tratar de alcanzar aquellas regiones.   
 Pasó bastante tiempo hasta que, con la ayuda de  familiares y amigos, pudimos ver que nuestro proyecto empezaba a encauzarse y parecía tomar  buen cariz.
   Por haber tratado de orientar nuestras exploraciones en unas regiones de difícil acceso y bajas temperaturas, pasamos meses preparándonos, practicando en las técnicas de montañismo, para poder vencer las dificultades que habíamos de encontrar.
  El adentrarnos en regiones con temperaturas muy bajas, nos daba la esperanza de que las excavaciones,  seguramente,  nos permitirían hallar  restos y tejidos bien conservados de animales primitivos.  
  Fue casi un año, el tiempo que tardamos en estar en condiciones de iniciar la exploración.
 Gracias a la ayuda de un querido  profesor universitario de la facultad de ciencia Naturales, con fama de excéntrico, pero nunca suficientemente ponderado, el Dr. Churches, logramos implicar también a algunos  de sus colaboradores, dispuestos a estudiar y analizar nuestros posibles hallazgos.
  Era la primera vez que visitábamos el Tibet, en donde abundan las expediciones. 
 Sin embargo, no era nuestro propósito batir ningún record, alcanzando una elevada cumbre, ni  abrir alguna nueva ruta de acceso, como la mayoría de los exploradores que visitaban la zona. La nuestra era una expedición arqueológica. 
  Tampoco pretendíamos buscar restos  ya fosilizados, endurecidos o mineralizados de animales o vegetales, para investigar sobre especias primitivas, sino que nuestra exploración era mucho más ambiciosa. Esperábamos encontrar enterrados, en zonas glaciares o de nieves perpetuas, restos muy bien conservados de seres primitivos  procedentes de tierra firme o quizá el fondo de los océanos, tras los choques y los plegamientos de las placas tectónicas, que habrían elevado las cordilleras.  
   Nos encaminamos hacia algunas de las montañas más altas del Himalaya. 
   Cargados con los pertrechos, marchábamos despacio en nuestra exploración, buscando un lugar de refugio adecuado, para pasar una larga temporada, investigando en los lugares que nos parecían más propicios.      
   Recorrimos una extensa  altiplanicie cubierta de rocas, que nos dificultaban el avance, pero pudimos trasladar, con esfuerzo, los sofisticados instrumentos, con los que pretenderíamos alcanzar las capas más profundas de terrenos helados, donde confiábamos hallar materiales, que enviaríamos a los científicos  con los que manteníamos contacto permanentemente, vía satélite.
 Nos dirigimos hacia una zona muy fría, próxima al punto de origen de un glaciar, para tratar de encontrar allí, algún material orgánico interesante, como habían hecho los británicos.
  Cerca de una cumbre, cubierta de hielo, llegamos a  una hondonada, algo resguardada y protegida del viento,  en donde instalamos nuestro campamento, habilitando  un pequeño Laboratorio, que estaría en  estrecha conexión con los equipos  centrales de la Universidad, el verdadero Laboratorio de Investigación, a miles de kilómetros,  en  donde se encontraba  todo un equipo  provisto de la tecnología de vanguardia, que permitiría el análisis exhaustivo de todo el material.
 Estábamos impacientes por iniciar las excavaciones, en aquella zona de nieve congelada.             
Tras estudiar la superficie, marcamos las cuadriculas, que nos iban a permitir en todo momento, emplazar los posibles hallazgos, iniciando la perforación metódica del subsuelo y analizando sus características, para poder datar con la mayor precisión, la antigüedad de los diferentes estratos, que fuésemos alcanzando, mediante un moderno "laser" de profundidad.
 Atravesábamos las primeras capas de hielo, llegando hasta una zona a bajísima temperatura y gran dureza, en donde las sondas penetraban con dificultad. A pesar del calor que el roce debiera producir,  manteníamos la  temperatura muy baja, para evitar que se  deteriorase  cualquier estructura orgánica que pudiese aparecer. 
  Hacia un mes que había partido la expedición, y gracias a aquella tecnología avanzada, ya habíamos encontrado  algunos fósiles marinos y vegetales, incrustados en las rocas, pero calcificados.
  Inesperadamente, descubrimos los restos de un extraño animal, que recordaba, de algún modo, las características de los insectos o crustáceos actuales, recubierto exteriormente por una especie de placas de queratina muy                                           duras, que constituirían seguramente un escudo protector de las partes más vulnerables, pero además en su interior parecía insinuarse un incipiente endoesqueleto. Tenía como cuatro apéndices, como extremidades inferiores, quizá preparadas para la carrera, y dos superiores mucho más complejas. 
   En las inmediaciones, descubrimos vestigios de  diminutos animales invertebrados, algunos alargados y otros segmentados, que nos recordaron, de algún modo, a los actuales Tardígrados, tan resistentes a casi todo, y capaces de sobrevivir, tanto a bajísimas como a elevadas temperaturas y a muchas radiaciones, lo que  explicaría que se hubiesen conservado en tan buenas condiciones.
   Seguimos progresando en nuestra excavación por esa zona, sin perder la ilusión, hasta que nos sorprendió  encontrarnos con una superficie oscura y muy dura, como cristalizada, casi impenetrable, que nos dificultaba el avance, en donde no se podía identificar nada de apariencia orgánica, que  despertase interés.
  Aquello empezaba a echar por tierra los avances en nuestra investigación, y las esperanzas de lograr algún importante descubrimiento.
  Abandonamos la perforación en profundidad, olvidándonos de estas capas, que no parecía  que pudieran darnos dato alguno, por lo que decidimos volver a las áreas superiores,
  Nos centramos en las inmediaciones de la zona, donde habíamos encontrado los invertebrados, pero extendiendo ampliamente el área de excavación.
    En su proximidad no descubrimos nuevos materiales orgánicos; solo acúmulos de una especie de gránulos diminutos, de distintos aspectos, que con nuestros métodos de análisis no podíamos evaluar.
  En vista de ello cortamos el material, formando bloques cúbicos numerados, para que los reubicaran en el Laboratorio, reconstruyéndolos con su estructura original, y decidimos regresar.
  Preparamos los recipientes para su envío y organizamos todo,  para volar al Laboratorio central de la Universidad, a los pocos días.

  Llegamos desanimados, por no haber descubierto algo importante.
 Nos parecía, que los restos del animal encontrado, aunque fueran interesantes por ser una primicia, seguramente solo representarían  el final de alguna estirpe evolutiva, malograda por el cataclismo, que hubiese provocado la aparición de aquellos materiales durísimos,   que nos había inducido a suspender la exploración en profundidad.
   La llegada al Laboratorio Central de los últimos bloques de material, estaba provocando un cambio en la metodología que se venían aplicando hasta entonces.  
 Había que cartografiar todo lo recolectado, como si estuviera “in situ”, utilizando técnicas de ecografia, radiológias, resonancias, emisión de positrones, y luego analizarlo todo con la microscopia, fluorescencia y cromatografía.
 Mediante unas tecnologías muy complejas, se logró descubrir, que los pequeños gránulos eran restos biológicos, con características tisulares,  pero que se apartaban muchísimo de las que se observaban en los animales actuales  de la superficie terrestre.
  Realmente eran como vesículas, redondeadas,  alargadas o acampanadas, que quizá se pudiesen comparar con las diminutas medusas, que  invaden y se mueven con libertad por todos los mares, con una especie de cabellera en los extremos, de distintas proporciones y colorido. En su interior estaban completamente  vacías. Sin embargo, estimulando la corteza aparentemente muerta, en alguna de ellas se descubrió cierta luminosidad central, que denotaba la existencia de una capacidad energética sorprendente, a pesar de tener una masa estructural mínima.
 Aquello nos hizo pensar, que quizás  hubieran surgido como consecuencia de alguna descarga poderosa, similar a la producida por el choque de un gran cuerpo celeste, cuando se habían extinguido los dinosaurios, y que hubiese transformado, nuevamente, gran parte de la superficie del planeta, provocando la destrucción y cristalización del terreno, pero aportando a la Tierra, algunos elementos químicos, hasta entonces inexistentes, “inyectado”, al mismo tiempo, una energía inmensa, comparable a la que los humanos lograron con la fisión nuclear, y que seguramente habría provocado notables mutaciones,  en los escasos seres que hubiesen sobrevivido, dando origen a la formación de nuevas especies, con unas características muy diferentes, de estructura globular, invisibles a las restantes, pero que con la evolución habrían desarrollado unas capacidades inmensas,  dando origen a nuestros antepasados, con una gran inteligencia, e insignificante masa corporal, permitiendo que se desplegasen libremente sobre el planeta, pero sin necesidad de arrastrarse pegados a su superficie, como los animales terrestre y los humanos, sino que  pudieran empezar a vivir en la atmosfera terrestre, hasta los límites de la  magnetosfera,  de modo parecido a como hacen los peces en el mar.

   Gracias a unos hallazgos, que en un primer momento considerábamos irrelevantes, aquellos  acúmulos de pequeñas esférulas crio conservadas en las profundidades del hielo, eran el  origen de nueva línea evolutiva, que habia llegado a culminar en la especia actual de los Terrígenas, que habia conseguido alcanzar la cima de la pirámide de la evolución,  como la especia mas desarrollada, al no necesitar de una  estructura corporal compleja, como los demás animales de la Tierra.  De modo que podia vivir con plena autonomía, en cuatro dimensiones, moviéndonos en el “espacio-tiempo”, circulando entre pasado y futuro en un instante, a diferencia de los humanos que apresados en un “espacio” tridimensional, el tiempo  les arrastra a un  final inexorable , sin  posibilidad de retroceder.
  La especie humana, que nos  considerábamos  como  la mas desarrollada, en  la cumbre de la evolución, acabábamos de descubrir la  existencia de otra especia superior. Aunque  desde hace siglos, haya habido unos pocos humanos, con una capacidad excepcional, a los que consideraron: visionarios o “iluminados”, que fueron capaces de intuir su presencia ;  si bien para representarlos, tuvieron que darles una apariencia humana, como si lo perfecto no pudiera tener otra forma corporal. Sin embargo, sospechando que pudieran ser superiores, los consideraron dioses o espíritus, pero con sus mismos vicios, virtudes y sentimientos.
  Los Terrígenas, como una especie mas de la Tierra, viviendo en la cuarta dimensión, con la capacidad de desplazarse eternamente  en el tiempo, no estan sujetos a las limitaciones de una corta vida, como los humanos.
 Entre todas las restantes especies, los humanos, solo podríamos  conseguir la supervivencia tras la muerte corporal, cuando gracias a ella, pudiésemos desprendernos del contrapeso de nuestro cuerpo; aunque solo lo alcanzarían aquellos, que hubiesen logrado desarrollar plenamente sus valores anímico-espirituales, para así poder llegar de la mano de Beatriz, a la eternidad del Noveno Cielo.

martes, 24 de febrero de 2015

9. - EN EL MANICOMIO.



                                       - 9 -

                           En  el  Manicomio


                                                             






                 ..no hay ninguna sociedad ni relación humana que pueda ser  placentera y estable sin mi..." (dice La Locura). 
                                                                                                   
                                 Erasmo de Rotterdam


    Siempre que puedo, vuelvo al Psiquiátrico, el día de la Fiesta del Enfermo.
   Disfruto en el partido de futbol, la comida extraordinaria, la música regional y el contacto con los enfermos y sus familias.
    Desde allí, se ve a lo lejos un mundo diferente; una realidad que no conocen los  externos, obsesionados con trivialidades que consideran trascendentales; donde los habitantes de grandes ciudades se mueven  alocadamente, corriendo frenéticos, en busca de algo, que no parecen encontrar.  Viven la fantasía que han creado, como si fueran los reyes del Universo, sin percatarse que son solo seres diminutos; puntos casi imperceptibles, que como millones de otros se han ido. Es una sociedad inquieta y precipitada, impaciente por buscar algo que pretende conseguir, creyendo en su fantasía que van a alcanzar todo lo que pudieran  imaginar, sin tener en cuenta que solo llegarán a vivir un centenar de años.
  En el Sanatorio se vive otra realidad. Allí esta un Fidel Castro sin revoluciones, una Ava Gardner sin maquillajes, un Hernán Cortes pacificador, pero no el clásico Napoleón que solo tiene significado para los enfermos de Francia. Sin embargo, nos encontraremos con Marilyn, Einstein o Yul Brinner, y unos: Fraga, Felipe o Zapatero, capaces de resolver todos los problemas de la Nación, y a muchos de los santos mas populares.   
 Aquella tarde, después de una opípara comida, paseaba el capellán con  Gumersindo, que se sabia Cicerón (no en vano mostraba orgulloso una verruga en la nariz), cuando se les aproximaba un rustico y sencillo  aldeano. Era el Espíritu santo.
 Solemne, interrumpe la perorata  política, para advertir a D. Ramón, el capellán: " ha de ponerse firme y saludarle con consideración y respeto, que se nos acerca su Jefe".
   Se cruzaron y saludaron, a lo que un Espíritu santo mayestático, no respondió. Inmediatamente volvió Sindo a su largo discurso, que concluyó, cuando con énfasis proclamó: ¡Hasta cuando seguirán abusando de nuestra paciencia!, malgastando y malversando sin control, en lugar de tener el sentido común, ahora que somos los EE.UU. de Europa, de crear polígonos industriales en las zonas donde hay paro y esta la gente sin trabajo, y no permitir ampliar o abrir nuevas fabricas en lugares de la Unión europea (todavía Naciones, como Alemania), donde se concentran los complejos industriales,  y todo  el mundo tiene trabajo.
 De vuelta a los alojamientos, me pide que lo acompañe a su habitación.  Entramos y como fascinado, inmediatamente pega el oído a la pared. Escucha. Pide que haga lo mismo y obedezco. Me pregunta que oigo. Tengo que decirle, que no oigo nada.
 Satisfecho  me responde: - Efectivamente, ¿quien puede decir que estoy loco y que no soy normal?. Yo por mucho que me esfuerzo a diario, con el oído constantemente pegado a la pared, "tampoco oigo nada".
                                          =====
    No es el Sanatorio un lugar agradable para vivir, pero no deja de ser útil, saber que  allí, alguien como Gumersindo, sigue pensando en buscar soluciones para el restablecimiento de la Utopia;   la Arcadia de un mundo feliz, sin guerras, egoísmo, violencia, ni revoluciones, y  alcanzar a el desarrollo, progreso y florecimiento de la especie humana.



lunes, 15 de diciembre de 2014

8.-LA TIERRA DESDE LUNA







                                                                                -8-                       

                                  
                          



                                  LA TIERRA
                                               desde
                                                       la  LUNa 

                           EL OBSERVATORIO SELENITA


                            


     La perspectiva que desde allí teníamos, nos estaba permitiendo observar la  realidad de la Tierra.                                         
      Ni grandes telescopios, ni gigantescas antenas parabólicas, solo un centenar de diminutas esferas cristalinas, que emergían del suelo, podrían hacer sospechar que se trataba de pequeñas receptores electromagnéticos, bajo las cuales se encontraba el  más moderno Observatorio astronómico, desde el que los Selenitas contemplábamos la Tierra. 
    Por un estrecho corredor accedimos a una  sala de planta exagonal, en la que trabajaban varios científicos.
   Cada uno analizaba las señales recogidas en el exterior, que se visualizaban sobre grandes pantallas cóncavas, en las que  estudiaban, en cuatro dimensiones, las distintas zonas del planeta y a los seres que la habitaban, de tal modo que la dimensión temporal permitía ajustar las fechas para conocer la historia completa, del planeta Tierra desde sus orígenes.
   -Llevamos mucho tiempo observando los diferentes animales de La Tierra, desde los insectos hasta los vertebrados -comenta FISIUSS, Director del Observatorio, –pero recientemente habíamos centrando nuestra atención en los seres humanos. 
    Se trata de una especie gigantesca, muy diferente  de nosotros, que con un diminuto cuerpo disponemos de la energía, que nos ha permite progresar sin esfuerzo. Los humanos, sin embargo, para desarrollarse y producir la que necesitan para subsistir, han de consumir grandes cantidades de productos alimenticios que deberán transformar, en un largo y primitivo aparato digestivo.
  Ajustando la pantalla a la cuarta dimensión, para contemplar la a Tierra, hace unos 4 millones de años, BELANUSS, el gran naturalista,  observaba la evolución.
  
   Empezó mostrándonos como : -la especia humana procede de una rama de los primates, que aceleró su progreso, cuando mamíferos cuadrúpedos, que se refugiaban en los árboles, pasaron a vivir en el suelo, adaptándose a la  bipedestación.
    Con una nueva dieta omnívora, más rica en proteínas animales, se incrementaron sus funciones intelectuales, gracias al mayor desarrollo de un diminuto cerebro, que solo representa, el 2% de su peso corporal.
    En cuanto lograron articular palabras, el lenguaje hablado común, les permitió comunicarse e intercambiar experiencias y conocimientos,  que grabados en los genes, pudieron transmitir a sus descendientes, con lo que aumentaron su capacidad de elaborar ideas, reflexionar y tener conciencia de si mismos.

     -Efectivamente - dice FISIUS, -fue así como consiguieron notables avances en: arquitectura, ingeniería, medicina, informática, etc…., a pesar de tener que limitarse a vivir en una escasa extensión de terreno, pegados a la corteza seca del  planeta, que solo supone la tercera parte de su superficie.
     Últimamente la construcción de los primeros trasportadores, les está permitiendo empezar a realizar pequeños desplazamientos por su Universo próximo, aunque continúan teniendo dificultad para alcanzar las profundidades submarinas, a donde han llegado fácilmente otras especies,  a las que calificaron de inferiores.

     -Sin embargo -interviene SYRIUSS, que nunca puede dejar de exponer sus fantasías; -es tal su arrogancia, que se crean la especie mas desarrollada de la Tierra y no han podido sospechar siquiera, la existencia de otras criaturas, también de origen terrestre, fruto de la evolución, pero mas capacitados, que están ocupando las capas aéreas de la atmosfera, en las que habitan y por las que se mueven con toda libertad,  gracias a haber reducido infinitamente su masa corporal. 

   Solo unos pocos humanos, a los que sus científicos desprecian y califican de "lunáticos", intuyeron la existencia de seres superiores, que consideran divinidades, mitológicos o alienígenas, pero procedentes de otros mundos.

       CORTIUSS, que lleva mucho tiempo haciendo estudios sobre el comportamiento animal, comenta:
      -Me llama la atención  que los humanos, aparentemente tan evolucionados y con alta capacidad intelectual, constituyan una sociedad violenta y ambiciosa, que a diferencia de otras especies animales, emplea la fuerza contra sus propios miembros.       Utilizando los medios mas sofisticados para arrollar y destruir a sus semejantes, en terroríficas guerras mundiales, constantes enfrentamientos armados, torturas, genocidios, campos de exterminio, hornos crematorios, bombas atómicas y guerras bacteriológicas, con cualquier pretexto; en su afán incontrolado de conseguir poder, placer y riquezas.    Alegando paradójicamente en su desatino, que con su lucha buscan alcanzar: la igualdad, el bienestar, la abundancia, la felicidad y el placer para todos; llegando incluso, al absurdo de considerar que lo hacen por motivos espirituales, revelados desde el "mas allá".  

      -Vengo observando- recalca SYRIUSS, -que los hombres, extremadamente  agresivos contra sus congéneres, lo son también contra sus propias hembras.
     Aprovechándose de su fortaleza física, continúan sometiéndolas a un dominio dictatorial; manteniéndolas cautivas e impidiéndoles realizarse como personas, desaprovechando su capacidad intelectual y afectiva, argumentando que recluidas,  las  protegen de cualquier mal; relegándolas exclusivamente para la función reproductora y utilizándolas para su satisfacción y disfrute.
     No parecen tener en cuenta, que precisamente gracias a estar la especie humana constituida por dos sexos biológicamente diferentes, ha logrado progresar, beneficiándose de las características de machos y hembras, por la posibilidad de efectuar diversas fusiones y mutaciones, que con una reproducción endogámica de clones homogéneos o replicantes, nunca hubieran alcanzado.  
     -De hecho, como cualquiera de los demás seres vivos de la Tierra, su actividad está  sometida a los patrones hereditarios del reino animal, desde los reflejos elementales hasta los instintos, que son pautas hereditarias de conducta, con un poder tan extraordinario que, a lo largo de los siglos, han determinado su comportamiento.
    Por una parte, los instintos Vitales de Supervivencia individual, como el hambre y la sed, que les provocan la necesidad de buscar alimentación para lograr el placer que la ingestión produce (tan presente en los humanos, que en algún momento de la "civilización", llevó a la aristocracia romana a provocarse el vomito, para prolongar exageradamente la satisfacción de comer y beber), que les puede conducir a enfrentarse puntualmente con otros, pero  no explica la violencia, que en luchas devastadores mantienen entre si los hombres.
      Otros instintos, los de Conservación y Reproducción de las especies, suscitan una imperiosa necesidad sexual y la de cuidar y proteger la descendencia. Son  impulsos  primordiales, que han permitido a todos los animales a sobreponerse a extraordinarios sufrimientos y adversidades; que empuja, por ejemplo, a los salmones a luchar durante toda su vida, para llegar a sentir, durante solo unos pocos minutos, el placer de poder depositar juntos, a hembras y machos, huevos y semen, antes de morir; a que ciertos machos de mantis se dejen devorar por la propia hembra, tras la fecundación, y a que algunas hembras de araña, sirvan, aun vivas, de alimento a sus propias crías.
      A la vista de esto, no podemos dudar  que la actividad instintiva debe de tener un potencial extremadamente grande,  que “incita” a los seres de la Tierra a luchar sin descanso, a lo largo de toda su existencia, para lograr alimentarse, crecer y  reproducirse, por la simple recompensa que les supone llegar a sentir: EL PLACER, el clímax.
      Placer, que no debe de ser la razón ultima de la existencia humana de cada individuo, como derecho natural que algunos humanos defienden, sino una gratificación colosal y apasionante, para compensar el esfuerzo que supone la lucha para la perpetuación y progreso de la especie.

       -Quiero destacar,-comenta CORIUSS,- que en los humanos, merced a la notable evolución cerebral alcanzada, han brotado por encima de los instintos, unos Sentimientos superiores, capaces de controlar las pulsiones primitivas. Son sentimientos: estéticos, intelectuales, culturales, artísticos, éticos, solidarios, trascendentes, etc..., que gracias al desarrollo de la voluntad permiten dominar: pasiones, emociones e impulsos.
   Por ese motivo, debieran de ser capaces de reprimir los instintos mas primitivos, para que así sus miembros: mujeres y hombres, sin perder las características de su sexo, disfruten  de iguales derechos, y no como en la practica viene ocurriendo, que ellos aprovechándose de su fortaleza muscular, continúan sometiendo a las mujeres a un dominio dictatorial impidiéndoles realizarse como personas.

   -Sin embargo, - interviene SYRIUSS-, parece que por fin esta ha llegado el momento de que algunos hombres, está planteando seriamente acabar con esa violencia contra la mujer, que denominan  "Violencia de Genero", mediante medidas coercitivas y castigos ejemplares, pero sobre todo  educando a todos  y poniendo al alcance las mujeres los medios necesarios  que les permitan  la formación completa que nunca tuvieron,  que por derecho natural merecen; impedidas por la fuerza y con leyes injustas "inventadas" por los hombres.
     Por fin,, en algunos de los países mas desarrollados, se está empezando a admitir, que mujeres y hombres tengan derechos similares, formándolos por igual desde la infancia, con independencia de su sexo.
     Aunque, sin que esto deba de significar que pierdan su identidad, ya que hombres y mujeres constituyen dos sexos diferentes y son muy grandes las ventajas que supone mantener las características físicas y psíquicas, de cada uno, tan beneficiosas para el progreso de toda la especie.
     Ahora que la fuerza física ha quedado sustituida por la  inteligencia, no deben desaprovechar la notable capacidad intelectual y afectiva del cerebro de las mujeres, que disponen además de una carga genética completa, sin un cromosoma Y mutilado.

   -Considero  -interviene CORTIUSS, que lleva mucho tiempo analizando las peculiaridades de machos y hembras en la especie humana ,-que ha llegado el momento de advertir a las mujeres, que manteniendo su naturaleza y singularidad, no se pueden seguir  dejando dominar, como lo hicieron durante siglos, viviendo ocultas a los ojos de los hombres.
    Pero tampoco ahora, como si la perfección estuviese en la masculinidad, cometer el error de tratar de imitar y seguir como modelo el comportamiento de ellos, cayendo en el engaño de creerse superiores  utilizando su grosero lenguaje y sus modales, con  impudicia y frivolidad.

     -También seria otra equivocación -recalca SYRIUSS,  - pensar que se van a sentir mas libres, mostrándose como bellos objetos de placer, dejando que sean hombres los que les impongan su comportamiento, vestido e indumentaria mas intima, animándolas incluso a sufrir intervenciones quirúrgicas para modificar su anatomía, y seguir así manejándolas, en todo tipo de exhibiciones, incluso deportivas; tratando de convencerlas, egoístamente, de  que  tienen derecho a hacer libremente uso de su cuerpo, cuando en realidad ellos lo hacen, para poder seguirlas utilizando  descaradamente  para su satisfacción.
      Solo unas pocas, conocedoras del impacto que provocan, han sabido hacer uso de su capacidad de atracción para lograr dominar a algún hombre durante la vida, sometiéndolo a sus caprichos y  disfrutar de sus bienes.
      Últimamente pudimos observar que las mujeres, conscientes de la fuerza de su talento, están empezando a imponerse como lo hicieron en Mayo del 68, que se movilizaron exigiendo la libertad y el derecho a decidir por si mismas dentro de una especie, en la que el macho, se ha limitado, muchas veces, a actuar de simple mensajero biológico, entre madres e hijas.                    
                                                           
   Quizá por eso, no sea una utopia, propia de la fantástica visión, que los selenitas tenemos de La Tierra, pronosticar que gracias a los enormes avances que allí están experimentando todas las ciencias y tecnologías: con la fecundación "in vitro", la conservación de óvulos congelados, el control de la natalidad, la posibilidad de reproducción sin embarazo y la gestación en úteros artificiales, puede estar próximo el momento en que se produzca, una transformación drástica y rotunda en la estructura social de la especie humana, lo que abriría unas extraordinarias perspectivas a la mujer, para llegar a ocupar el lugar preferente que le corresponde en el mundo.

                                                 
       ....pobre hombre....

                                         ----------